Mi novio, el Vera, me ha "nominado" (parece que estoy contaminada) para que cante mis cinco manías/rarezas/peculiaridades y nomine, a mi vez, a cinco bloggeros para que procedan a hacer lo mismo. Es difícil comentar las propias rarezas de una, sobretodo si son desconocidas para la otra gente, pues dar datos a los demás (a algunos "demás") sobre una misma puede llegar a ser peligroso. Voy p'allá:
1. Cuando tendía (hace ya mucho pillé una secadora y no la he soltado) la ropa, no podía hacerlo de forma desordenada: ora un calcetín, ora una camisa, al lado una sábana, después unas bragas... no PODÍA. Tenía que tender todos los calcetines juntos, las camisas, las bragas, los calzoncillos, etc. , con el consiguiente desbarajuste para encontrar, en un balde lleno de ropa húmeda, todos Y DIGO TODOS los elementos iguales. Si por desgracia se había escondido una pequeña pieza de ropa y salía al final, cuando ya todo estaba tendido en órden, no quedaba más remedio que recolocar todo aquello que hiciera falta para ubicar la pieza perdida en su lugar, al ladito de las otras piezas de su propia especie. Si, así de maniática he sido siempre en este tema. Como comentaba al principio, me ha venido a salvar la secadora. Al menos, ahora, ya no tengo que soportar esta paranoia.

2. Me encanta oir la radio. La oiría a todas horas y reconozco que puedo llegar a ser descortés con quien me habla, pues voy con los auriculares y a veces no me doy cuenta que se están dirigiendo a mi. En mi radiolocura he llegado a aguantar despierta algunos viernes noche, con mucho esfuerzo, hasta la 1.30 h. para oir el programa de iker Jiménez "Milenio 3". Entonces, me meto en la cama comodamente con la radio encendida y me quedo frita de inmediato, apenas unos minutos después de acabada la sintonía.

3. No puedo ducharme sin antes lavarme los dientes. Si me duchara treinta veces al día, treinta veces me lavaría los dientes. Sipor despiste, cosa rara, empiezo la ducha sin haberlo hecho, salgo de la bañera, me lavo los dientes y vuelvo a mi interrumpida ducha.

4. Me gusta muuuucho mirar a la gente. Por ejemplo, en un autobús, en la sala de espera del médico, en cualquier sitio en el que tenga gente a mi alrededor, me encanta mirarles, ver como gesticulan, oir su conversación (no me interesa lo que dicen, solo como dicen lo que dicen) observar detenidamente como van vestidos, la ropa, los zapatos, qué bolso llevan y como lo llevan, como van peinados y porqué. Todo esto no es para juzgarles, en realidad no me importan, es como si estuviera tomando datos para vaya-usted-a-saber qué cosa. Me fascinan.

5. Para acabar: me gusta el órden, pero soy una desordenada. Me pirro por tenerlo todo bien puesto, clasificado, ordenado alfabéticamente, cronológicamente, como convenga, pero soy incapaz de hacer el esfuerzo que conlleva, así que guardo, clasifico, ordeno, muy pocas cosas, con el consiguiente desbarajuste físico y el (mucho peor) emocional. Aisss, cuanta contradicción!!

Ahora que ya he confesado lo confesable, voy a nombrar a Josepra, Angelito, Isidro Jr.
y ya no tengo a níngún otro bloggero para nominar, así que nombro a mis amigas Teresa, Montserrat y Dori, pues con ellas comparto este blog, aunque no lo hayan usado todavía. Este podría ser un buen momento para comenzar. ¡¡Enga!! ¡¡Amos!!
Espero haber cumplido valientemente con lo encomendado.