Víctor Jara nace el 28 de Septiembre de 1932, en Chile.

Era el pequeño de 6 hermanos en una familia muy, muy pobre. El padre no quería estudios para sus hijos y los ponía a trabajar a los 6 ó 7 años, pero la madre consiguió que sus dos hijos más pequeños fueran aceptados en un colegio cercano, con lo que Lalo y Víctor pudieron acceder a una educación que les fué negada a sus hermanos mayores. El padre empezó a beber y a desaparecer varios días, con lo que su madre, Amanda, se vió obligada a trabajar día y noche. Además, era "cantora" y la contrataban para cantar en fiestas de todo tipo. Se hacía acompañar de Víctor quien, con el tiempo, aprendió a cantar y tocar la guitarra. Su mamá murió cuando él tenía 15 años, y la familia se fue desmoronando, así que más adelante ingresó en un seminario. Estuvo allí dos años y cuando salió fué llamado para el Servicio Militar. Al acabar, buscando trabajo fué a dar con una coral que lo contrató como tenor. Ahí empezó, con un grupo de amigos, a viajar por el norte recopilando el folklore chileno, heredado de, entre otra gente, su madre. Más adelante, estuvo haciendo teatro y fué aceptado como estudiante en el Teatro de la Universidad de Chile, del que llegó a ser Director años después. En una de las actuaciones que daban por todo el país, conoció a la bailarina Joan Turner,







que más tarde se convertiría en su mujer.
Simultáneamente con sus estudios y actividades teatrales, Víctor formaba parte del grupo folclorista Cuncumén, por lo que tuvo que comprarse el traje y el poncho propio del "huaso":el capataz propietario de un caballo, que usaba las típicas botas de tacón alto con las enormes espuelas que cumplían un importante papel en el zapateo de las danzas de la zona central chilena. Sólo más tarde y por insistencia de Víctor, el grupo empezó a ejecutar las danzas del campesino pobre, en estilo gañán. Abandonaron las botas y empezaron a usar las "ojotas" de la niñez de Víctor. Aquel calzado producía un estilo de baile diferente, más pesado y relajado, sin la arrogancia y el machismo del huaso.

Conoció a Violeta Parra y le visitaba asíduamente. Se hizo muy amigo de su hijo Angel. Ella le animaba a seguir componiendo y cantando sus caciones.

El invierno de 1966 conoció a un grupo de chicos barbudos y ruidosos que acababan de formar un grupo al que pusieron el nombre de Quilapayún. Le propusieron que entrara a formar parte del grupo y él aceptó, así, su trabajo era tanto de cantante y músico como de Director Teatral de sus espectáculos.
Vajando con Quilapayún, conoció a los componentes de Inti-Illimani, un grupo de universitarios que habían buceado a fondo por todo el país buscando recuperar los antiguos instrumentos musicales, que hoy ya todos asociamos con la música andina. Más adelante, tras una revuelta universitaria que la polícia reprimió ferozmente, compusieron y cantaban juntos una canción llamada "Movil Oil Special", refiriéndose a los chorros de agua pestilente que lanzaba la policía contra los estudiantes.


En cuanto a su actividad política, dice:
"Yo ya estaba comprometido como joven. Integraba las juventudes comunistas. Nunca estuve ajeno al quehacer político. Cuando escuchaba algunos de sus discursos, me sentía identificado con las luchas que ellos se planteaban. Yo venía de un hogar de campesinos, esas vivencias y el poder apreciar de cerca las injusticias y miserias que existían me empujaban a definirme".


A principios de la década de los 60 e impulsada por Pablo Neruda, nace la llamada "Nueva Canción Chilena", que tiene su máxima representante en Violeta Parra y que acoge a otros muchos cantantes (entre ellos Atahualpa Yupanqui y Víctor Jara), pero también a escritores, poetas, bailarines... influenciada, también, por la reciente Revolución Cubana y muy seguida y sustentada por estudiantes, obreros y todo tipo de gente que ve la conexión entre esta música y sus historias, individuales y colectivas, que la Historia Oficial ha ignorado desde siempre.
Durante varios años viajó por Chile, Latinoamérica y Europa con sus canciones y su teatro. También estuvo en Cuba, donde conoció a los componentes de La Nueva Trova Cubana y vio, con sus propios ojos y de cerca, el asentamiento de la Revolución, aunque su propuesta era llegar la socialismo por la via pacífica.


En 1967, casi seis meses antes que mataran a Ernesto Che Guevara, Víctor compuso la canción ‘El aparecido’. Salió al mercado en forma de single con la siguiente dedicatoria ‘A E.(Ch) G.’, ya que no era posible mencionar a Ernesto Che Guevara, pues el disco fue publicado por Odeón, el equivalente chileno de EMI.
Después que el Che partiera de Cuba, todos se preguntaban en qué lugar de Latinoamérica estaría luchando por los oprimidos. Parecía estar en todas partes y en ninguna, como una aparición revolucionaria, una figura mítica que eludía a los poderosos enemigos que lo perseguían. Eso fue lo que Víctor intentó trasmitir en esta canción, por medio de un apremiante ritmo de galope. La idea del perseguido y los cazadores, ‘el águila de garras de oro’, los enemigos que han puesto precio a su cabeza, y que posteriormente lo matarán.


ESTADIO NACIONAL DE CHILE
--El 2 de Enero de 1972, el Partido comunista de Chile celebra su 50 aniversario. Víctor Jara dirigió un montaje llamado "La historia del movimiento obrero chileno", a base de actores no profesionales.
--El 9 de Septiembre de 1972, organizó y dirigió la clausura delVII Congreso Nacional de las Juventudes Comunistas de Chile.
--El 5 de diciembre de 1972 hizo lo mismo con motivo de un homenaje que se le brindó a pablo Neruda, tras recibir su Premio Nobel.
--El 11 de Septiembre de 1973, las Fuerzas Armadas tomaron el poder a sangre y fuego . Bombardearon la Moneda y por última vez se oyó la voz de Allende ....”no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos...”
--El 12 de Septiembre de 1973, Víctor Jara es aprehendido en su lugar de trabajo y llevado al Estadio Nacional de Chile. Allí es brutalmente torturado y asesinado. Su cuerpo sin identificación es encontrado en la Morgue por su compañera Joan.

El niño yuntero

Letra: Miguel Hernández

Música y Voz: Víctor Jara

1970

En Octubre de 1973 Joan Turner, acompañada de sus dos hijas Amanda y Manuela, salen de Chile llevándose todas las pertenencias de Víctor Jara de forma oculta y subrepticia, logrando salvar todo lo que aquellos militares trataban de borrar de nuestra memoria.

Cuenta la Leyenda que, antes de morir, le cortaron las manos (el instrumento que usaba para tocar la guitarra), pero no he podido encontrar ni confirmación ni desmentido para este dato.

Información extraída básicamente de la web FUNDACION VICTOR JARA.

Listado de las canciones de V.J. en la web CANCIONEROS.COM